dyer_organizacion_vakHe partido de la tierra que me vio nacer, por diferentes circunstancias, entre ellas, una proyección de futuro que para aquel entonces no me ofrecía lo que estaba buscando para mis dos pequeñas hijas que iniciaban su vida con el siglo, una excelente y oportuna propuesta laboral a nivel internacional que expandiría mi desarrollo tanto personal como profesional y mi espíritu aventurero que mantiene una curiosidad continua en mi buscando lo que somos y cómo somos, donde la energía que me mueve mas allá de entender las cosas es vivirla; vivirla desde diferentes perspectivas, en empatía, en la búsqueda de entender otras perspectivas que complementen la mía en la diversidad de nuestra existencia.

Algunos al partir hemos metido en nuestro equipaje nuestras pertenencias materiales, otros nada, mas lo que si hemos metido todos, es lo que somos, eso que esta dentro y que viajara por siempre a nuestro lado y de eso precisamente es de lo que quisiera compartir algunos pensamientos luego de muchas vivencias en muchos países en los que he vivido con muchos otros que por diferentes razones recorremos un camino similar… Muchos llevan sus equipajes cargados de esperanza, de fe, de agradecimiento, de muchas pero muchas ganas de trabajar, salir adelante y compartir sus bendiciones no importando donde se encuentren, pero muchos otros han metido en su equipaje una carga muy pesada que algunos toman como bandera para identificar sus raíces y en un espíritu de solidaridad masoquista, mantenerse apegados a lo que los hizo partir, un poco como para limpiar la culpa de haberse ido, movidos por la excusa de que no deseaban irse, añorando día tras día el retorno, no estando ni allá ni acá, manteniéndose en el limbo del deseo de volver y de nunca haber salido de la zona de confort, tomando las banderas que los aferran a lo que se vive en la tierra que los vio partir, de esta forma toman esa bandera pintada de populismo, protagonismo, de esa autoestima sobrepasada que se convierte en arrogancia y el egoísmo que nos lleva a sobreponer los intereses particulares sobre los colectivos, como símbolos disfrazados en una supuesta intención de ayudar… Muchos hemos metido en el equipaje la confrontación fundamentada en la diferencia de ideologías, que alimentamos con la frustración de estar forzados a vivir en otro país, a la espera del momento de retornar como salvadores de quienes por alguna razón decidieron quedarse hasta el final…

Mas allá de una critica es simplemente una reflexión, una reflexión producto de mi paso por diferentes países donde veo repetirse una y otra vez el mismo comportamiento… No puede ser casual, sino algo que definitivamente llevamos dentro, algo que nos trajo a donde nos encontramos y algo que también, definitivamente nos cuesta mucho entender que debemos cambiar…

No fuimos felices allá, no somos felices aquí y no seremos felices en ningún lado, mientras sigamos cargando el mismo equipaje, ya que simplemente vamos de un lugar a otro exportando nuestro comportamiento.

Para algunos, serán algo duras mis palabras, para otros simplemente se verán reflejados en un espejo, mas lo importante es que esta reflexión nos haga reflexionar a todos y aprendamos ante todo a ser agradecidos con el hoy y el ahora, con las bendiciones que hemos recibido no importando donde y como nos encontremos, por que aun estamos y mientras estemos, tenemos la oportunidad de continuar mejoran día a día, lo único permanente que tenemos en nuestra vidas es el cambio, así que abracémoslo y desde nuestro Ser aceptemos de donde venimos, con lo bueno y con lo no tan bueno, aceptemos nuestra nueva realizada y aprendamos de ella, aceptemos, aprendamos y soltemos el pasado, para crear desde el hoy un mejor futuro que la vida nos ha permitido desarrollar mas allá de la tierra que nos vio nacer y nos permitió partir, cambiemos nuestra perspectiva y cambiara nuestra vida…

Como dijo uno de mis maestros y mentores Wayne Dyer: “Si cambiamos la forma de ver las cosas, las cosas cambian de forma”

Abramos nuestro corazón y nuestras mentes para dejar atrás todo aquello que limita nuestro crecimiento y desarrollo, soltemos la culpa y convirtámonos en verdaderos hermanos, sin prejuicios, sin protagonismos, sin populismo, sin arrogancia, sin envidia, sin culpa y abracemos el agradecimiento de nuestras bendiciones para desarrollar nuestra tolerancia, aceptando nuestras diferencias y complementándonos en un real espíritu de unión y colaboración con todos…

Mi invitación es a iniciar “La lección por aprender…” esa que nos unirá a todos con tal fuerza que nos llevara a contribuir desde donde estemos con el crecimiento y el desarrollo de donde nos encontremos, donde algunos permaneceremos y de la tierra que hayamos dejado atrás, que a algunos nos llevara a regresar algún día, con un nuevo equipaje de FE, esperanza, fuerza y energía de entendimiento, de reconstrucción, de unión y de colaboración para contribuir a expandir lo que hayamos logrado, convertirnos en entes multiplicadores de bienestar y abundancia para todos, mas allá de nuestras diferencias, solo en el enfoque de los que nos une como seres humanos, el amor a nuestra esencia.

La lección por aprender… La lección de vida!

Román Briceño

Organización Víctor Ángel Karo

Noviembre 2016

 

 

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